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Ayoreo lucha por el territorio ante Estado sordo y mezquino

Por Oscar Rubén Cáceres Jiménez
El pueblo ayoreo es uno de los pueblos indígenas que viven y sobreviven en el Paraguay.  Ocupan un territorio extenso en la zona centro y norte de la región occidental y cruza la frontera hacia Bolivia.
Aunque ya han mantenido contacto con la población no indígena en la década del 50, en 1979 fueron sacados de sus espacios tradicionales a varias familias que vivían en estado de aislamiento.  Quienes salieron de esa situación sufrieron muchos problemas, de salud, y principalmente por la más grande enfermedad:  indiferencia y marginación.
En 1986, la “Misión Nuevas Tribus”, impulsó[1] un grupo de indígenas ayoreos a contactar con los que aún se encuentran en sus tierras en situación de aislamiento.  Se produjo un enfrentamiento doloroso durante el cual murieron varios indígenas.
Este fue el detonante más importante para que las autoridades del Pueblo Ayoreo, apoyadas por organizaciones de la sociedad buscaran una protección de tales territorios por parte del Estado Paraguayo.

Los indígenas consideran que el Estado debería proteger el territorio adquiriendo una cantidad suficiente de tierras donde siguen viviendo los Ayoreo, tanto los que ya están en contacto con la civilización no indígena y los que siguen en aislamiento voluntario.
 

Que el Estado proteja el territorio Ayoreo

El joven Nebelino Chagabi Etacore, es Secretario de la Organización Payipie Ochadie Totobiegosode, OPIT, y acompaña a los líderes para las reuniones de negociaciones con el Estado que se instaló hace unos dos años.  Las autoridades de la OPIT son:  Porai Picanerai, Presidente; Yame Picanerai e Ingoi Etacori.
 A raíz de la denuncia en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el Estado paraguayo se vio obligado a establecer una mesa de trabajo para buscar alternativas de solución a un problema que ya lleva más de 25 años.  Este tiempo de diálogo debía durar solo 6 meses.  Llegó el tiempo y el Estado solicitó un año más.  El segundo plazo ya venció en agosto de este año.  Ahora, los indígenas vinieron de nuevo a decirles que el plazo de diálogo había terminado.
Nebelino cuenta que hace más de 25 años vienen buscando una protección legal de parte el Estado, pero hasta el momento no se logró.  “Esas tierras son territorios de nuestros abuelos, principalmente.  Venimos hablando con el Estado Paraguayo, buscando que se nos aseguren tierras donde están los otros hermanos, pasa el tiempo y el Estado paraguayo no escucha nuestro reclamo”, dice.  Agrega “no queremos que nuestra gente, que sigue viviendo en el monte, en aislamiento voluntario, salgan del monte.  Queremos que queden allí dónde es su lugar ancestral de vida.  Nosotros no queremos que tengan contacto con los blancos, no queremos que mueran como los otros.  Siguen viviendo muchas familias en el monte, que no quieren, que se niegan a salir”.
Foto: Nebelino Chigabi Etacore  
El pasado viernes 16 de noviembre, se realizó de nuevo una reunión entre la Comisión de los Ayoreo y el Vicepresidente de la República, Hugo Velázquez y su gabinete.
“Hemos venido nuevamente a Asunción a decir al Ejecutivo que vamos a cerrar este tiempo de negociación, ya está vencido”, dijo Etacore.
El gobierno pidió que se extienda el plazo hasta este fin de año, pues, según ellos, necesitan de tiempo para analizar el tema, pues acaban de asumir.
Lo que los Ayoreo esperan del Gobierno es un compromiso, firmado, con todas las documentaciones, con propuestas concretas de solución del problema, que es la adquisición de las tierras.  Solo esperan esa respuesta. Necesitan un sí o un no.
Según el secretario de OPIT, en caso que el gobierno no responda favorablemente, serán obligados a plantear una demanda internacional a través de la Comisión Interamericana de derechos Humanos y buscar que la Corte Interamericana de Derechos Humanos resuelva que el Estado Paraguayo de una solución definitiva al caso.
Los ayoreos tienen unas 120 mil hectáreas de tierras aseguradas mediante la cooperación de algunas agencias internacionales.  Solicitan que el Estado Paraguayo entregue al Pueblo Ayoreo unas 150 mil hectáreas más, tierras donde mínimamente podrán garantizar la vida del Pueblo Ayoreo y muy especialmente a aquellos que viven en aislamiento voluntario.
El Estado paraguayo perderá en esta instancia internacional.  Existen suficientes pruebas, es un territorio ancestral Ayoreo, Hay pruebas que allí viven indígenas en situación de aislamiento voluntario.
La falta de reconocimiento a los pueblos indígenas, la marginación y la repulsa hacia los pueblos indígenas por parte del Estado harán que, nuevamente, el Paraguay será sancionado y, además de dar solución al problema, tendrá que cargar con grandes costos por multas, indemnizaciones, la compra de las tierras y la puesta en funcionamiento de infraestructuras para el desarrollo comunitario, para garantizar la seguridad, el pago a firmas de abogados para el litigio internacional, etc.
Este tratamiento cachafaz del gobierno de temas indígenas deja un lugar grande para plantear una hipótesis:  perder o ganar no importa a los gobernantes, hasta se puede sospechar de que existe una intencionalidad para que esto suceda, pues habrá una red de bufetes de abogados y, otros desde la sombra, que obtendrá mucho dinero con el pleito.

Deforestación, agresión a la naturaleza y al Pueblo Ayoreo.

Los Ayoreo sufren diversas formas de agresiones.  Las mismas instituciones del Estado otorgan permisos a las empresas que deforestan la zona, dicen. Una de las empresas más agresivas es Jaguarete Porâ, que tiene una reserva privada, de propiedad de empresarios brasileños.  ¿Cómo se puede entender esto, dar una reserva privada a una empresa deforestadora?, se pregunta Nebelino.  Esta empresa deforesta sus propias tierras y con frecuencia ingresa en el territorio Ayoreo.
A raíz de estos atropellos los Ayoreo envían por semanas a los jóvenes y ancianos a cuidar el límite de sus tierras para “evitar que algún extraño entre”.
Las otras empresas que también amenazan el área territorial ayoreo son La Victoria SA e Itapotî SA.

Comunidad Chaidi

El pueblo Ayoreo sigue con su vida.  En los 25 años de gestión ante el Estado ya habrán pasado como dos o tres generaciones de negociadores.  En la Comunidad Chaidi, comenta Nebelino Etacore, las familias trabajan en la agricultura de sustento, cultivando mandioca poroto, maíz, batata y “otros que nos ayudan a alimentarnos todos los días.  Las mujeres principalmente se dedican a la artesanía, con la venta de estos productos tenemos un pequeño ingreso”.
Donde viven los ayoreos es una tierra fértil, “es una tierra dónde se puede cultivar, donde se puede tener ganadería, es una tierra muy buena, por esa razón los brasileños y otros atacan tratando de hacerse con ese territorio”, dice Etacore.
Saben que no es una zona muy irrigada por arroyos o ríos, pero en los días de lluvia se cargan los tajamares.  A pesar de todo, con todas las dificultades este es un territorio de lucha, “donde nuestros padres, nuestros abuelos lucharon por sobrevivir y por mantenerse y por arraigarse en este lugar”.

Un Puesto de Salud sin medicamentos

A raíz de las denuncias internacionales se exigió al gobierno paraguayo instalar un puesto de salud en Chaidi.  Ya está la construcción del puesto de salud, solo faltan los medicamentos y el personal.  Nebelino Etacore es enfermero, contratado, sin salario mínimo, sin seguridad social y lejos de la atención del ministerio.
En la comunidad viven aproximadamente 100 personas entre niños, niñas, abuelas, abuelos, padres e hijos.  Hay una escuela en la que participan los hijos e hijas de los pobladores.
“La mayoría de los jóvenes trabajan en estancias, para el sustento de la familia; también los jóvenes van hasta el puesto de control, porque nosotros tenemos nuestro propio puesto de control, para impedir que ingresen los deforestadores o personas extrañas”, menciona Nebelino.
En cuanto a medios de comunicación, tienen señales de celulares muy débiles, hay que buscar los lugares; se pueden escuchar a través de antenas algunos medios de comunicación tanto radiofónicos como de televisión de nuestro país.
Pueblo Ayoreo, tan juntos ellos; tan alejados del Estado paraguayo; muy cerca de la indiferencia y la marginación de quienes gobiernan el país.

[1] https://www.survival.es/indigenas/ayoreo